Madonna vs Lady Gaga una guerra musical

 

cual sera mejor gaga o madonna«¿Quién es mejor? ¿Pelé o Maradona? ¿Maradona o Messi?». Las comparaciones resultan inevitables cuando aparece un ícono influyente en la escena global y sus obras son vistas en contraste con las de sus antecesores…
 

 

cual sera mejor gaga o madonna«¿Quién es mejor? ¿Pelé o Maradona? ¿Maradona o Messi?». Las comparaciones resultan inevitables cuando aparece un ícono influyente en la escena global y sus obras son vistas en contraste con las de sus antecesores. 
 
 
Ahora que Lady Gaga viene por primera vez al país, así como lo hará Madonna, ambas trajeron consigo un nuevo episodio de competencia entre Bogotá y Medellín, como estaciones de tránsito de las dos divas por Suramérica, y muchos se preguntan si la creativa alumna ha superado con creces a su sabia maestra. 
 
Más allá de ser salvajes símbolos sexuales, un escalón en el que estuvieron primero desde Tongolele hasta la exótica morena Betty Davis -esposa de Miles Davis y promisoria estrella del funk en los años 70-, lo que ha puesto a Lady Gaga y a Madonna en el nivel de ‘tótems’ es su capacidad para hacer un corte decisivo en diferentes momentos de la cultura pop. Tal como lo hizo David Bowie con su Ziggy Stardust: con sus álter ego, que son capaces de sangrar en el escenario, cambiar de sexo o darle un beso francés a Britney Spears, han cruzado límites en los que hasta los más moralistas no pueden evitar voltearse para mirar. 
 
Por años -realmente, más de dos décadas, desde 1983 hasta mediados de la primera década del siglo XXI-, Madonna representó todo eso de lo que los padres siempre han querido proteger a sus hijos: sexualidad desbordada y grupal, como su publicación Sex Book, tipo coffee table, o incómodas imágenes religiosas (por ejemplo, cuando besó a un Jesucristo negro en un piloto de un comercial de televisión de Pepsi, que la firma tuvo que desechar después de pagarle millones de dólares). 
 
Incluso, como lo hizo hace poco, a los 53 años de edad, cuando mostró uno de sus pezones en un concierto en Turquía.
 
Pero, por encima del fenómeno que representa Lady Gaga en este siglo, con sus actuaciones polémicas -como su aparición en los MTV Video Music Awards 2010 ataviada con un vestido entero de carne fresca-, hay indicadores que permiten hacer un paralelo entre su carrera y la de la ‘Chica Material’.
 
Las dos artistas se encuentran produciendo trabajos de manera activa, pero sus últimos discos no han sido los más fructíferos en sus carreras: Madonna lanzó recientemente MDNA, mientras que Gaga está sonando desde el año pasado con Born This Way. Ninguno superó en ventas al éxito sorpresivo de 21, el segundo disco de Adele.
 
En cifras
 
Con 12 trabajos discográficos en estudio desde 1983, Madonna ha registrado una venta certificada de 159 millones de copias -lo que le permite estar en un selecto grupo, el de los que están por encima de las 100 millones, junto a los Beatles y Elvis Presley-, frente a las 48,2 millones que Gaga ha logrado con apenas dos trabajos.
 
Los Premios Grammy parecen favorecer a Gaga: en todo este tiempo, Madonna ha obtenido siete gramófonos, frente a los cinco de Gaga.
 
En cuanto a los listados en Billboard, el tiempo que lleva Madonna en el ruedo consolida su jerarquía sobre Gaga: la primera ostenta 13 números uno (veces en que sus canciones han encabezado el escalafón general de la popularidad de la música) y 58 sencillos en el top 100, mientras que la segunda lleva apenas tres números uno y 14 sencillos en el top 100. 
 
En esa historia, Don’t Tell Me, de Madonna, estuvo 40 semanas en los listados; Who’s That Girl, 32. En cuanto a Gaga, Telephone estuvo 33 semanas, y Paparazzi, 27. Eso, comparado con lo que logró Adele en un año (estuvo 65 semanas con Rolling in The Deep, 38 con Someone Like You y 33 con Set Fire to The Rain), no es mucho. Entre tanto, Gaga logró que un sencillo debutara directamente como número uno con Born This Way, algo que Madonna no ha alcanzado.
 
También están los golpes bajos. Lady Gaga posee el segundo lugar en un récord nada envidiable, que es caer en una semana desde muy alto hasta fuera del Hot 100 -lo que ocurre cuando un éxito se desgasta y produce una reacción negativa en el público-: Hair se descolgó desde el puesto 12. El primer lugar lo tiene Taylor Swift, quien cayó ‘como coco’ desde el puesto 11.
 
Paradójicamente, los más grandes récords los ostentan otros. Mariah Carey logró mantener un número 1 durante 16 semanas (One Sweet Day); LeAnn Rimes se sostuvo 32 semanas en el top 10, con How Do I Live, y Jason Mraz permaneció por imbatibles 76 semanas en el top 100, con I’m Yours.
 
Sacudiendo la red
 
Las búsquedas en Google son otro medidor de popularidad. Según los conteos de Zeitgeist, en el 2011, el nombre de Adele estuvo entre los más consultados, y la muerte de Amy Winehouse, entre los hechos del entretenimiento que más buscaron los usuarios. Ni Madonna ni Lady Gaga clasificaron en ese ranking.
 
Pero en el 2010, Lady Gaga sí estuvo entre las cinco búsquedas más comunes, después de la palabra «terremoto» y antes de «iPhone4», comportamiento similar al que tuvo en el 2009, aunque Michael Jackson fue el tema de discusión ese año. Madonna no aparece en ninguna de las listas.
 
En Twitter, Lady Gaga es la ‘reina suprema del universo’: 28 millones y medio de seguidores inscritos a sus actualizaciones, por encima de los casi 27 de Justin Bieber, los 25 de Katy Perry, los casi 19 de Barack Obama y los honrosos casi 18 de Shakira. Y es que Madonna ha ofrecido una insólita resistencia a esta red de microblogging, en la que ha aparecido por un solo día para responder preguntas de seguidores en un foro, y todo lo demás se ha movido a través de sus fanáticos en la cuenta @MadonnaNation, con escasos 129.815 seguidores. 
 
Irónicamente, uno de los trending topics (temas de conversación) más populares de la historia de Twitter fue #RIPMadonna, que algún gracioso comenzó, y la supuesta muerte de Madonna se convirtió en una bola de nieve. 
 
Lo claro es que los dos espectáculos en Colombia serán únicos, como ningún otro que se haya visto antes, más allá de lo musical, de las comparaciones con otros conciertos que hicieron historia, como los de Roger Waters, Soda Stereo o Paul McCartney. Serán dos espectáculos ‘de corte’.